¿CÓMO ES LA RODILLA?

Desde nuestro centro de fisioterapia, también incluíremos de forma eventual un poquito de teoría, y así podáis conocer más a fondo vuestro cuerpo.

Hoy hablaremos de la articulación de la rodilla… ¡ADELANTE!

morforlogía

La rodilla es la segunda articulación del miembro inferior tanto si contamos de proximal a distal o viceversa.

Está formada por dos huesos, el fémur y la tibia, aunque también presenta en su cara anterior un hueso más, la rótula.

Para limitar el exceso de movimiento y permitir una buena dinámica funcional, la rodilla posee unos elementos estabilizadores que son los ligamentos. Los más importantes son los ligamentos laterales (ligamento lateral interno y ligamento lateral externo, también llamados ligamentos extraarticulares) y los ligamentos cruzados (ligamento cruzado anterior y ligamento cruzado posterior, también llamados ligamentos intraarticulares).

Dispuestos entre las superficies articulares del fémur y de la tibia aparecen los meniscos (interno y externo). Se trata de dos fibrocartílagos que desempeñan la función de nexo elástico entre ambas superficie articulares.

También a nivel estructural, es importante mencionar que la rodilla presenta una cápsula articular, la cual es una envoltura fibrosa que cierra y protege la articulación. Dentro de esta cápsula aparece el líquido sinovial que baña toda la rodilla y reduce el roce o la fricción durante los movimientos.

Existe un tendón, llamado tendón rotuliano que es importante mencionar ya que se trata de la unión entre la tibia y la rótula.

movilidad de la rodilla

Se trata de una articulación que presenta una movilidad en flexión y extensión de manera activa, aunque también permite algunos movimientos accesorios pero siempre realizados de manera pasiva.

En el movimiento de flexión las superficies articulares se aproximan en su parte posterior y se separan en la cara anterior, mientras que en el movimiento de extensión ocurre lo contrario, se aproximan las superficies articulares en la zona anterior y se separan en la posterior.

Para llevar a cabo los movimientos activos, la rodilla necesita el trabajo de la musculatura. Los músculos más importantes en estos movimientos son:

El cuádriceps cuando hablamos del movimiento de extensión.

Los isquiotibiales son los músculos más importante en el movimiento de flexión. Dentro de los isquiotibiales, el músculo más “potente” es el bíceps femoral.

lesiones

Como en todas las articulaciones, en la rodilla pueden aparecer multitud de lesiones que afecten a una o varias estructuras articulares. Dentro de las lesiones, la gravedad variará en función del mecanismo lesional, las estructuras dañadas y el grado de afectación.

Entre las lesiones más destacadas de la rodilla podemos mencionar:

  1. Lesiones de ligamento. También se denominan “esguinces” y en función de la afectación se distinguen tres grados, el grado uno sería el más leve y el grado tres el más lesivo.
  2. Lesiones ósea. Generalmente se relacionan con traumatismos directos sobre la articulación, aunque también pueden aparecer por exceso de impacto al realizar una práctica deportiva recurrente. El edema óseo es una de las lesiones ósea más frecuentes.
  3. Lesiones de menisco. Por desgaste, por un gesto forzado en una movilidad no funcional o por traumatismo, puede llegar a romperse alguno de los meniscos y generar una lesión de mayor o menor grado en relación con el tamaño de la rotura.
  4. Lesiones musculares. La musculatura que tiene una relación directa con la rodilla puede sufrir contracturas, aparición de puntos gatillo, roturas de fibras, edemas musculares etc. y afectar de manera indirecta a la función de la rodilla.
  5. Lesiones tendinosas. Al igual que en la lesiones musculares, los tendones relacionados con la articulación de la rodilla pueden lesionarse y de igual modo afectar a la función de la articulación. Una lesión muy común a nivel tendinoso es la tendinopatía rotuliana o conocida vulgarmente como “tendinitis del tendón rotuliano”.

relaciones musculares

Como ya comentamos con anterioridad, cuádriceps e isquiotibiales son los músculos que más incidencia tienen en la movilidad articular de la rodilla. Pero existen otros músculos que tienen una relación con la rodilla por proximidad y por llegar a insertarse en sus inmediaciones.

  • Los adductores se encuentran en la cara interna del muslo y llegan hasta la parte lateral interna de la rodilla. Lesiones en esta musculatura también pueden afectar al movimiento de la rodilla. 
  • Tensor de la fascia lata y cintilla iliotibial. Se encuentran en la parte lateral externa del muslo y llegan hasta la cara externa de la rodilla. Al igual que en los adductores, las lesiones de esta musculatura también pueden llegar a afectar a la funcionalidad de la rodilla.
  • Gemelos. Son los músculos que se encuentran en la parte posterior de la pierna y se extienden desde la cara posterior de la rodilla hasta el pie, llegando a unirse al calcáneo mediante el tendón de aquiles.
  • El músculo sartorio. Recorre el muslo de distal a proximal haciendo una diagonal de fuera hacia la cara interna de la rodilla. Este músculo es importante ya que forma parte de la famosa pata de ganso. La tendinopatía de la pata de ganso también es una lesión muy recurrente y que también puede afectar a la funcionalidad de la rodilla.

Factores de riesgo para padecer lesiones de rodilla

Aunque gran parte de las lesiones articulares se relacionan con la práctica deportiva o laboral, existen una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer lesiones articulares, en este caso de la rodilla e incluso pueden llegar a ser el único desencadenante de la lesión. Entre los más importante cabe destacar:

  • El sobrepeso.
  • La falta de masa muscular.
  • Una mala biomecánica de los miembros inferiores.
  • El sedentarismo.
  • Deshidratación.

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